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miércoles, 26 de octubre de 2016

Qué he aprendido en octubre sobre marketing online para escritores

En este proceso de ponerme las pilas con el blog, he decidido hacer caso a los expertos en marketing online y comenzar por programar las entradas según un calendario lo más lógico y “previsible” posible. Me explico: todos aconsejan que se publique en días fijos o que, si se hacen secciones, sigan un orden de publicación.
Como he interiorizado esa lección del orden —ya os conté lo bien que me va con la planificación semanal en esta entrada—, ayer, mientras hacía unos largos a mi manera un tanto perruna en la piscina, decidí el orden y el contenido de las entradas de este blog para los próximos meses. Por supuesto, dejé lugar a improvisaciones varias, que si no yo no sería yo.

He creado un planificador a mi medida

Según se me ocurrió nadando —nunca me hubiera imaginado yo lo bien que le sienta el agua a los bloqueos sean del tipo que sean— el último martes de mes publicaré un artículo sobre lo aprendido a lo largo del mismo sobre marketing online para escritores. El primer martes de mes lo dedicaré a las lecturas del mes anterior. El segundo, será para dar cuenta de los quebraderos de cabeza que me esté dando el proyecto de ficción que tenga entre manos; y el tercer martes de mes escribiré bien sobre una de las lecturas con más detalle, bien sobre lo que me apetezca —ya dije que necesitaba cierto margen de libertad—. Si algún mes me encuentro con una quinta semana, improvisaré, por supuesto.

martes, 18 de octubre de 2016

Aprendiendo marketing online para escritores

La semana pasada, cuando hablé de mis avances con la planificación del tiempo, prometí que iba a hacer caso del consejo de Gabriella Campbell y dejar de quejarme, así que me he dejado de lamentos y me he puesto, aún más, manos a la obra, en concreto, me he puesto a estudiar marketing online para escritores.

Esa cosa sobrepasada podría ser yo después de un rato "manos a la obra".

Una de las cosas que fallan estrepitosamente en esta carrera como escritora que comienzo, es este blog. Otra son mis redes sociales. De momento, hasta que tenga algo que autopublicar, mi principal quebradero de cabeza será crear mi imagen de escritora. Porque además tengo que crear dos, una será ésta pero mejorada —espero— y otra será una web dinámica de una serie de libros infantiles cuyo primer volumen estamos ilustrando.

Sí, por fin me ha entrado en la cabeza. Después de leer mil artículos sobre ello, sobre visibilidad online y demás, también he tenido clara otra cosa: que necesito ayuda, mucha, y con urgencia.

Por suerte para mí, de vez en cuando los astros se alinean justo cuando los necesitas. El viernes pasado llegó a mi iPad el libro El escritor emprendedor, de Ana González Duque. Llevaba esperándolo con impaciencia pues lo tenía comprado en preventa (incluso le mandé un tuit a su autora animándola a adelantar la fecha).
El escritor emprendedor

martes, 11 de octubre de 2016

Productividad para escritores anárquicos. La eterna pesadilla.

Me quedan tres meses y dos días para cumplir los cuarenta y me preocupa mucho echar la vista atrás y ver cómo he desperdiciado el tiempo más salvaje del ser humano.

Tic, Tac, Tic, Tac...


Ya sé que he hablado del paso del tiempo y de los remordimientos en más de una ocasión, pero este post no va de lamentos. "¡Por fin! ¿Un post sin lamentos? ¡Increíble!". Ya, ya... Es que he decidido dejar de quejarme aquí y en la vida real. ¿Que por qué? Pues porque no hay tiempo para lamentos. Tengo tres meses y dos días para arreglar todo este desaguisado para que no me dé la depre. Además, en este post, Gabriella Campbell lo dice bien claro:

Lo mismo ocurre con las quejas: seguramente habrá quien quiera quejarse contigo, pero ¿realmente quieres llenar tu vida y entorno de personas quejicas? Desde el más puro punto de vista del marketingnos sentimos más atraídos por aquellos que nos hacen sentirnos bien con nosotros mismos y el mundo.

martes, 4 de octubre de 2016

Mi Noviembre de Kate

Ays... Con cuántas ganas esperaba yo El noviembre de Kate, de Mónica Gutiérrez, este verano. A mediados de julio llegó un paquete de la librería pero se me prohibió abrirlo hasta el día D. Yo lo miraba de reojo cada vez que entraba y salía de casa porque seguía en el mueble de la entrada pensando en lo crueles que son algunas personas, cómo se nota que no adoran los libros como nosotros, ¿verdad?

Días después, feliz de la vida y de viaje en Pirineos, mandaba yo esta foto por Twitter.


Aquellas montañas son maravillosas, los paseos, la gastronomía, las personas que vas conociendo... Todo muy bonito, pero ahí me tenías a mí deseando regresar a la casa al atardecer para sentarme bajo los robles a leer.