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miércoles, 30 de noviembre de 2016

El CrimNoWrimo como alternativa al NaNoWrimo

Pocos escritores, así en genérico —no entremos a valorar si uno es escritor profesional o aficionado ni cuándo se pasa de uno a otro, ni de si siempre debemos llamarnos escritores a secas porque de eso ya han hablado mucho y mucho mejor de lo que podría hacerlo yo—, no han oído hablar del NaNoWrimo. 50000 palabras escritas en el mes de noviembre de un proyecto de ficción nuevo, para resumirlo.

Como eso me parecía bastante inalcanzable y, además, mi proyecto ya estaba comenzado, tenía que buscar alternativas para aprovechar lo bueno de ese mes de locos.

Logo diseñado por la maravillosa Izaskun del blog Filias' home

Por suerte, fomo parte de un grupito de escritores de novela policíaca y entre nosotros organizamos el CrimNoWrimo. Cada cual podía seguir con el proyecto que tuviera entre manos y el reto a conseguir eran 15000 palabras. Iríamos subiendo al grupo las palabras escritas, nuestras impresiones, nuestros tropiezos, y nos animaríamos los unos a los otros.

martes, 22 de noviembre de 2016

Festival SINDOKMA en Valencia: marketing pero cara a cara

Este fin de semana pasado se celebró en el barrio de Ruzafa, en Valencia, el festival SINDOKMA. Yo me enteré el miércoles pasado, por pura casualidad (léase aburrimiento y desgana totales perdiendo el tiempo por Facebook). Ruzafa es mi barrio favorito de la ciudad que adoro, así que siempre es bienvenida una excusa para ir, pero es que, en este caso, se trataba de un festival de libros en el que prevalece el libro de autor, la ilustración, el libro infantil, las pequeñas librerías y editoriales, los autores que luchan.
Habrá que apuntarlo para el año próximo

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Falcó versus Mejías. O de cómo crear dos protagonistas inolvidables

Se me ha pasado por la cabeza la locuela idea de hablar de cómo debe ser un protagonista de novela policíaca comparando a dos personajes carismáticos que andan estos días en las mesas de novedades.

Imagen de Casa del Libro
Imagen de Casa del Libro

Hace dos semanas hablé sobre mis lecturas del mes de octubre. En esa entrada ya me explayé a gusto sobre lo mucho que me había gustado la última novela de Pérez-Reverte. En cuanto terminé Falcó, cogí con ansia otra novela a la que le tenía muchas ganas. El jardín de cartón es la segunda novela donde Santiago Álvarez recrea las andanzas de su detective privado Vicente Mejías. Hablaré con más detenimiento de ella en el resumen del mes de noviembre, pero creo que debo dar unas pinceladas para que nos situemos.

martes, 8 de noviembre de 2016

¿Problemas con el narrador? ¡Qué va!

Que levante la mano quien no ha tenido problemas con el tipo de narrador elegido. No creo que sea yo la única pardilla a la que se le ha puesto borde el narrador y le ha dicho que para esa tarea debería haber llamado a su primo el de Siberia.

Según leo por todas partes, en decenas de libros y blogs cuya valía está más que demostrada, la elección del narrador es la segunda tarea del escritor. Primero será decidir qué demonios quiere contar, después viene lo de decidir quién lo cuenta y cómo.

martes, 1 de noviembre de 2016

Diario de lecturas de octubre

El mes de octubre no ha sido muy pródigo en lecturas, he de reconocerlo, no ha habido tiempo para ello. El placer de leer fue relegado al ratito en la cama antes de caer rendida en los brazos de Morfeo, cosa que ocurría muchas noches antes de llegar a pasar la página. Pese a todo, como ya conté por aquí, el mes ha sido productivo en muchas otras facetas de la vida, así que no me puedo quejar demasiado, más que nada porque prometí no volver a quejarme en este blog.

Tengo un sombrero parecido

Volviendo al diario de lecturas, el mes ha sido variado. Por una parte, una novela cargada de humor: Óscar y las mujeres. Por otra, un libro paladeado a pequeños sorbos, poco a poco: París no se acaba nunca. Y, para terminar, una novela devorada en dos sentadas: Falcó.

miércoles, 26 de octubre de 2016

Qué he aprendido en octubre sobre marketing online para escritores

En este proceso de ponerme las pilas con el blog, he decidido hacer caso a los expertos en marketing online y comenzar por programar las entradas según un calendario lo más lógico y “previsible” posible. Me explico: todos aconsejan que se publique en días fijos o que, si se hacen secciones, sigan un orden de publicación.
Como he interiorizado esa lección del orden —ya os conté lo bien que me va con la planificación semanal en esta entrada—, ayer, mientras hacía unos largos a mi manera un tanto perruna en la piscina, decidí el orden y el contenido de las entradas de este blog para los próximos meses. Por supuesto, dejé lugar a improvisaciones varias, que si no yo no sería yo.

He creado un planificador a mi medida

Según se me ocurrió nadando —nunca me hubiera imaginado yo lo bien que le sienta el agua a los bloqueos sean del tipo que sean— el último martes de mes publicaré un artículo sobre lo aprendido a lo largo del mismo sobre marketing online para escritores. El primer martes de mes lo dedicaré a las lecturas del mes anterior. El segundo, será para dar cuenta de los quebraderos de cabeza que me esté dando el proyecto de ficción que tenga entre manos; y el tercer martes de mes escribiré bien sobre una de las lecturas con más detalle, bien sobre lo que me apetezca —ya dije que necesitaba cierto margen de libertad—. Si algún mes me encuentro con una quinta semana, improvisaré, por supuesto.

martes, 18 de octubre de 2016

Aprendiendo marketing online para escritores

La semana pasada, cuando hablé de mis avances con la planificación del tiempo, prometí que iba a hacer caso del consejo de Gabriella Campbell y dejar de quejarme, así que me he dejado de lamentos y me he puesto, aún más, manos a la obra, en concreto, me he puesto a estudiar marketing online para escritores.

Esa cosa sobrepasada podría ser yo después de un rato "manos a la obra".

Una de las cosas que fallan estrepitosamente en esta carrera como escritora que comienzo, es este blog. Otra son mis redes sociales. De momento, hasta que tenga algo que autopublicar, mi principal quebradero de cabeza será crear mi imagen de escritora. Porque además tengo que crear dos, una será ésta pero mejorada —espero— y otra será una web dinámica de una serie de libros infantiles cuyo primer volumen estamos ilustrando.

Sí, por fin me ha entrado en la cabeza. Después de leer mil artículos sobre ello, sobre visibilidad online y demás, también he tenido clara otra cosa: que necesito ayuda, mucha, y con urgencia.

Por suerte para mí, de vez en cuando los astros se alinean justo cuando los necesitas. El viernes pasado llegó a mi iPad el libro El escritor emprendedor, de Ana González Duque. Llevaba esperándolo con impaciencia pues lo tenía comprado en preventa (incluso le mandé un tuit a su autora animándola a adelantar la fecha).
El escritor emprendedor

martes, 11 de octubre de 2016

Productividad para escritores anárquicos. La eterna pesadilla.

Me quedan tres meses y dos días para cumplir los cuarenta y me preocupa mucho echar la vista atrás y ver cómo he desperdiciado el tiempo más salvaje del ser humano.

Tic, Tac, Tic, Tac...


Ya sé que he hablado del paso del tiempo y de los remordimientos en más de una ocasión, pero este post no va de lamentos. "¡Por fin! ¿Un post sin lamentos? ¡Increíble!". Ya, ya... Es que he decidido dejar de quejarme aquí y en la vida real. ¿Que por qué? Pues porque no hay tiempo para lamentos. Tengo tres meses y dos días para arreglar todo este desaguisado para que no me dé la depre. Además, en este post, Gabriella Campbell lo dice bien claro:

Lo mismo ocurre con las quejas: seguramente habrá quien quiera quejarse contigo, pero ¿realmente quieres llenar tu vida y entorno de personas quejicas? Desde el más puro punto de vista del marketingnos sentimos más atraídos por aquellos que nos hacen sentirnos bien con nosotros mismos y el mundo.

martes, 4 de octubre de 2016

Mi Noviembre de Kate

Ays... Con cuántas ganas esperaba yo El noviembre de Kate, de Mónica Gutiérrez, este verano. A mediados de julio llegó un paquete de la librería pero se me prohibió abrirlo hasta el día D. Yo lo miraba de reojo cada vez que entraba y salía de casa porque seguía en el mueble de la entrada pensando en lo crueles que son algunas personas, cómo se nota que no adoran los libros como nosotros, ¿verdad?

Días después, feliz de la vida y de viaje en Pirineos, mandaba yo esta foto por Twitter.


Aquellas montañas son maravillosas, los paseos, la gastronomía, las personas que vas conociendo... Todo muy bonito, pero ahí me tenías a mí deseando regresar a la casa al atardecer para sentarme bajo los robles a leer.

jueves, 29 de septiembre de 2016

De cómo un taller de guion cinematográfico te ayuda a continuar con un relato

Durante el mes de septiembre he podido asistir online a un taller de guion de cine y televisión histórico y de época que ha organizado la UNED de Tudela. Con las clases en sí, a cargo de Julio Mazarico (su Twitter aquí), he aprendido mucho sobre un tema totalmente desconocido para mí, que no sabía ni la forma que tenía un guion antes de empezar, pero lo que ha sido genial y ha hecho un "click" en mi cabecilla dispersa han sido las clases maestras, las conferencias de guionistas de éxito españoles que mal que bien llevan trabajando en esto muchos años. He tenido la suerte de escuchar a Nacho Faerna y a Carlos de Pando. De Nacho conoceréis la película que hizo para Televisión Española "Prim, el asesinato de la calle del Turco", por ejemplo (es increíble lo que se puede aprender de cine escuchándole); de Carlos conocéis su trabajo como guionista para mi adoradísima serie "El Ministerio del Tiempo".

¡¡¡¡Vamos a tener tercera temporada!!!!

martes, 20 de septiembre de 2016

Procrastinando voy, procrastinando vengo... por el camino, yo me entretengo.

Dos meses y seis días sin pasar por aquí. Dieciséis días desde que nuestra niña volvió a los campamentos de refugiados saharauis... y sigo sin reencontrar el ritmo normal de la vida, esta vida mía que se aleja cada vez más de la escritura. Excusas. Estúpidas, injustificadas, vergonzantes excusas. Esta mañana he estado a punto de comprarme un libro electrónico sobre productividad, menos mal que una de las vocecillas de mi cabeza me ha explicado a tiempo que yo no necesito sacar tiempo de debajo de las piedras para escribir, lo que necesito es dejar de ponerme esas piedras en el camino. 
Este pobre me entiende seguro

Mis piedras son una monada, la verdad. Son piedras cargadas de buenos propósitos para a la humanidad, en serio. No los típicos propósitos de año nuevo revisados en septiembre, nooooo. Los míos son para intentar cambiar el mundo. Antes quería cambiarlo con mis escritos, pero como eso cuesta mucho esfuerzo, ahora lo intento de otras formas.

jueves, 14 de julio de 2016

¿Cómo ser madre de acogida y no morir en el intento? Cuando la vida te sobrepasa.

Por favor, si alguien conoce la respuesta a la pregunta del título, en serio, que me dé algunos consejos, los necesito con urgencia ;-)

Mi pareja y yo hemos acogido a una niña saharaui para que pase el verano con nosotros y va a acabar conmigo. Es muy buena, es un solete, come bien, es educada y me hace mucho caso; cuando sonríe se ilumina el mundo. Es algo que siempre he querido hacer, que no pudimos hacer el año pasado  ni el anterior y que nos moríamos por hacer este. 

Pero está invadiendo mi espacio.

jueves, 7 de julio de 2016

Mi lectura de "Leyendas de la Tierra Límite: Las Tierras Oscuras"

Como ya he explicado en otras ocasiones no me gusta intentar hacer reseñas de los libros que voy leyendo y me llaman la atención. Hacer reseñas no es algo que deba tomarse a la ligera, debe hacerse bien o no hacerse, como casi todo en esta vida. Mis intereses personales en este momento no se inclinan a aprender el arte de reseñar pero no por ello quiero quedarme sin comentar aquí las lecturas que han sido especiales para mí.

Mira que es guapo este dragón


jueves, 30 de junio de 2016

El retorno

Esta entrada es algo así como un mensaje en una botella, no sé si le llegará a alguien.

Este debía ser mi retorno triunfal al blog, o el retorno del blog a la vida, más bien. Mientras preparaba los últimos exámenes de junio me imaginaba a mí misma haciendo dos cosas: limpieza radical de armarios para evitar planchar gran parte de lo que tenía acumulado y escribiendo como una loca posesa. Siempre me pasa igual, cuando llegan los exámenes y me sumerjo en los libros de la universidad empiezo a querer hacer todas esas cosas de las que ni me he acordado durante el resto del año, incluso lamento profundamente no poder salir a hacer ejercicio, yo, la que durante meses sólo hace levantamiento de novelas y ensayos varios (algunos libros seguro que te convalidan un par de tardes de gimnasio).