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jueves, 23 de abril de 2015

"Porque somos lo que leemos, yo soy..."



Porque somos lo que leemos, yo soy...


... La insoportable levedad del ser, de Milán Kundera.

Mi historia con esta novela comenzó hace unos diecinueve o veinte años. Una persona muy especial me lo regaló con dedicatoria incluida. Había repetido un montón de veces que ese título me atraía de una forma extraña. A mis dieciocho o diecinueve años, aún pensaba cambiar el mundo con una novela maravillosa escrita por mí. De hecho, tengo muy vivo el recuerdo tanto del tema que quería tratar en mi obra maestra como su título... Por si acaso termino animándome a escribirlo, no lo mencionaré aquí, aunque dudo mucho que vuelva a sentir el mismo estado de ánimo que entonces me arrebataba el alma y hasta el sueño.


Aquella maravillosa novela se me pegó al alma. Aquel libro volvía de vez en cuando a mi mesilla de noche, lo releí muchas veces. Por desgracia, debí de perderlo en una de las numerosas mudanzas que hice durante el año 2003. Desconsolada, traté de sustituirlo con el que se ve en la imagen... Pero no es lo mismo, no es mi edición, no está dedicado, no está manoseado por mí, no lleva parte de mi aventura vital impregnada en sus páginas, no es mi libro. Así que lo dejé en la estantería y allí se quedó él y mis ganas de escribir. Acabo de caer en la cuenta de que fue en esa época cuando dejé de escribir. Las casualidades no existen, ¿verdad?

El caso es que cuando en el grupo Tarro-libros 2015, Carmen Forján nos propuso escribir una entrada terminando la frase "Porque somos lo que leemos, yo soy...", inmediatamente yo pensé en "La insoportable levedad del ser", aunque llevara más de diez años sin releerlo. Fui a buscarlo a la estantería y lo pasé a la mesilla de noche.

Volver a sus páginas, aunque ya no fuese el mismo libro, mi libro, ha sido como volver a ser aquella de hace veinte años. 

Aún no lo he terminado porque me lo estoy tomando con mucha calma, saboreando cada frase. He ido tomando notas porque en cada página, como quien dice, me asalta la genialidad de Milán Kundera y voy recordando por qué me identifico tanto con esta novela y con su protagonista, Teresa.

Pero voy por partes. Un narrador, como una voz en off, nos va contando sus recuerdos sobre la historia de amor de Tomás y Teresa, en medio de reflexiones personales unas veces puramente filosóficas, otras más prosaicas. Así que en cuanto empiezas a leerlo ya te das cuenta de que no estás ante una novela normal. A Teresa y a Tomás te parece estar viéndolos, como si la voz en off que te cuenta la historia te hubiera transportado a los escenarios de su vida y los compartieras como un voyeur invisible.

No voy a entretenerme contando lo bueno y lo malo de su amor, para eso seguro que habrá buenas reseñas en la red. Quiero centrarme en esos momentos en los que al leer se me retuercen las entrañas por la proximidad con mis propios sentimientos en este momento o en otros ya vividos. 

En la página 53, de esta edición de bolsillo, se nos cuenta el momento en el que Teresa se fija en Tomás: ella es camarera de un hotel en una pequeña ciudad checa, él se aloja allí y tiene una hora antes de tomar el tren hacia Praga así que baja a la cafetería a tomar un cognac. Cuando Teresa le ve, se fija en que tiene un libro abierto sobre la mesa. Para Teresa esa es una señal secreta, pues ella es de esa clase de personas que se pasean siempre con un libro bajo el brazo porque es su forma de diferenciarse de los demás. ¿Cuántos nos sentimos identificados con eso? Cuando creces, como ella, como yo, en una ciudad o pueblo pequeño que no da ningún valor a la cultura pero para ti no hay nada más importante, o te haces fuerte atrincherándote en tu fortaleza de libros... o te pierdes de vista a ti mismo para siempre. Y una vez coges esa costumbre, si sales de casa sin ese compañero, te sientes casi como descalzo.

Otro momento que me hizo estremecer se esconde en la página 82 "Tenía ganas de destruir brutalmente todo el pasado de sus últimos siete años. Era el vértigo. El embriagador, el insuperable deseo de caer." No creo que haga falta añadir nada.

Podría seguir durante mil párrafos más compartiendo momentos de esta increíble novela pero lo mejor será que quien esté leyendo estas líneas, en cuanto termine de hacerlo, aprovechando que para celebrar el Día del Libro nuestra geografía está plagada de maravillosas ferias, salga a dar un paseo y la compre.

24 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Si le das una oportunidad no te arrepentirás. A parte de mi especial relación con Teresa, la novela no tiene desperdicio.
      Feliz día del Libro!!
      Un abrazo

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  2. Espero que algún día encuentres una edición especial que pueda sustituir al que perdiste, pero desde luego, está claro que no importa, la huella se quedó, es obvio.
    Feliz día del libro!

    Saludos

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    1. Gracias por tus buenos deseos.
      Feliz día del Libro!!
      Un abrazo

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  3. Hará como unos veinte años más o menos que leí esta novela. Recuerdo perfectamente que fue durante un verano y que el novio que tenía por aquel entonces me decía que estaba loca leyendo semejante libro y que seguro que lo dejaba abandonado sin llegar ni a la mitad.

    Al principio pensé que podía tener razón, creí que a lo mejor sería una lectura que me quedaría algo "grande" pero tengo que decir que me encantó. Es cierto que no es un libro que se devora en dos días (al menos yo no fui capaz) pero disfruté tanto con su lectura que no me arrepiento en absoluto de no haberle hecho caso al muchacho que tan poca fe tenía en mí (así luego no me casé con él ¡ja,ja!)

    ¡Feliz día del libro!

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    1. Jeje, pues me alegro de que no le hicieras caso. Como dices, es una novela para leerla poco a poco. Además, si ahora regresas a ella verás como aún te gusta más, porque según va cambiando la experiencia vital de una persona más se siente identificada con Teresa y Tomás.
      Un abrazo
      Feliz día del Libro!!

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  4. Este libro es uno de mis eternos pendientes. Me ha gustado mucho tu entrada, tan personal, señalando las partes del ibro que tienen un significado especial para ti.
    Feliz día del libro.
    Besos!!

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  5. Gracias por tu comentario. Espero que pronto pase de tu lista de pendientes a tu mesilla de noche o sofá. Seguro que te gustará.
    Feliz día del Libro!!
    Un besazo

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  6. Espero que si te animas a escribir tu propia novela avises en el grupo!! Una propuesta fantástica. Feliz día del libro!

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    1. Puff, lo de la novela propia queda muy lejos, pero seguro que si lo hago os aviso, no se encuentra un grupo así todos los días.
      Espero que tu Día del Libro haya sido muy feliz.
      Un abrazo

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  7. Pues me gusta y me lo apunto, y creo que me encantará. Como bien dices; Quien no se siente identificado??? Pues verás, en ese mismo parrafo me veo, y es que gran parte de mi vida he sido camarera jejeje y vamos, de los libros ya ni te hablo. Borrar el pasado, es algo que me encantaría jejeje, para que nos vamos a engañar, conforme vamos madurando, vamos entendiendo que lo más importante de la vida es nuestro tiempo, y lo regalamos, malgastamos y al final uno cree que todo fue un error y que sería fantastico volver atrás y tener una segunda oportunidad...
    en fin, gracias por ser La insoportable levedad del ser. Feliz día!!

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    1. Tienes mucha razón cuando dices que lo más importante que tenemos en nuestro tiempo, pero saber emplearlo sabiamente es un aprendizaje de toda una vida, o eso dicen.
      Un abrazo

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  8. ¡Me ha encantado tu entrada! El título me suena muchísimo, no sé la de veces que me habré tropezado con él, aquí y allá, y hasta tropezón -no consigo recordar dónde- con uno igualito al que nos enseñas en tu fotografía peeeero..., siempre ha habido algo que me lo ha echado para atrás. Quizás el título, que hace que lo prejuzgue (ya, ya sé que está muy mal) como sesudo, denso; quizás el hecho de que leerlo me produce sensación de asomarme a un precipicio. Suena tonto ¿Verdad? No, no he salido a comprarlo. Ayer no tuve mucha suerte en mi búsqueda ;) Espero que lo hayas disfrutado (el Día del Libro). Un abrazo

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    1. Puede que lo que te eche para atrás es que comienza con reflexiones filosóficas y parece que te hayas equivocado de libro, que no vaya a ser una novela. Y sí, su historia es un poco como asomarse a un precipicio, pero vale la pena el vértigo. Dale una oportunidad, ya verás como te gusta.
      Un beso

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  9. Es una de mis novelas favoritas, parece como si Kundera la hubiera escrito para mí. Una gran reseña!
    saludos

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    1. No sabes cómo me alegro de encontrar a otra persona enamorada de esta novela!! Es sencillamente genial.
      Un abrazo

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  10. Qué personal esta entrada. Me ha gustado mucho. Ya que te has sincerado y nos has contado tanto creo que lo justo es que haga lo mismo yo que también tengo una historia asociada a este libro.

    No lo he leído pero una amiga que (no sé si decir tengo o tenía) me lo recomendó hasta la saciedad y nunca le di un voto de confianza. No sé bien porqué. Al final mi amiga y yo nos distanciamos más por mi culpa que por la suya y ahora cada vez que oigo hablar de este libro me acuerdo de ella y pienso en cómo se podría solucionar una situación que no parece tener solución.

    Espero que consigas hacer de tu ejemplar "tu libro" otra vez.

    Un beso!

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    1. Pues siento que te recuerde algo triste. Yo también hecho de menos un montón a una buena amiga de cuando aún tenía "mi libro, me la has recordado con tu historia. En mi caso no la busco porque estoy segura de que ya no sería lo mismo y prefiero quedarme con los buenos recuerdos.
      Un abrazo

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    2. No me recuerda a algo triste en verdad, es más nostalgia :) En cualquier caso me recuerda a ella, eso no lo puedo evitar y también pasé muy buenos momentos.

      Lo leeré seguro. No sé cuándo, pero seguro que lo leeré.

      Besos!

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  11. A los diecisiete años intenté leer este libro pero se me hizo demasiado cuesta arriba y lo dejé. Pero tengo que decir que aún siento la curiosidad como para intentarlo de nuevo, así que me lo llevo bien apuntado. Besos.

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    1. Seguro que ahora te gusta. Con un mayor bagaje vital se entiende y disfruta mucho más.
      Un beso

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  12. Me llama la atención desde hace tiempo y no acabo de animarme, no sé, es como si en el fondo temiera abrirlo jeje
    Vuelve a escribir! Es una pasión que a veces se aletarga pero... es como montan en bici, sólo hay que ponerse a rodar, al principio con cierto temor e inestabilidad pero cada vez con más atino ;-)
    Un besin

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    1. En eso estoy, tratando de volver a escribir... Ya os iré contando.
      Y tú atrévete a leerlo, realmente vale la pena
      Un beso

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  13. Me ha encantado tu entrsfa y no tan solo por el libro que nos trars, que he leído y me encanta, sino por la carga personal que le acompaña. Todos, o muchos al menos, tuvimos esos sueños de escribir, y además una gran obra. Se han ido, en muchos casos, petdiendo por el camino...
    Besines y muchísimas gracias por unirte a esta iniciativa.

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